Como ha
ocurrido en vísperas de elecciones pasadas, he mantenido una charla con Listo
(en realidad, es un listillo) sobre las del próximo 28 de
abril.
Listo: Aúpa,
Julio; tenía ganas de hablar contigo para conocer tus impresiones sobre lo que
nos espera en las elecciones del 28A.
Julio: A ver, ¿qué es lo que te interesa?
L: Pues,
obviamente, resolver la incógnita de quién va a ganar o, mejor dicho, quién
gobernará a partir del próximo día 29.
J: ¡Jo, Listo! Es la pregunta de moda, se la
hace todo dios. No has sido muy original que digamos. Pues, la verdad, n.p.i.,
como todos. Si me preguntas alguna otra cosa puede que te diga algo que te
sirva. A ver, piensa…
L:
Vale, tú tampoco has sido muy original, ¿eh? Pero, ya que te ofreces, dime algo
sobre los que lideran los diversos partidos que se presentan. Empecemos por el
que, según dicen, tiene más posibilidades: Pedro Sánchez. ¿Qué opinas de él?
J: Acabo de leer su libro Manual de resistencia, que me ha
parecido un ejercicio de
autoexaltación de su "figura" política. Según
él, es el puto amo. Además de hacer todo bien, su estrategia y su pensamiento
político —de lo que habla profusamente en el libro— son los acertados, dejando
muy claro que los que no están de acuerdo con él están muy equivocados…

L:
Perdona que te interrumpa, Julio, pero esto último es lo mismo que, sobre ti
mismo, crees tú. ¿Le has copiado o qué?
J: No empecemos, listillo, que te veo venir.
Te quería decir que le he notado muy crecido. Haber llegado a donde ha llegado
—presidente del Gobierno— le ha proporcionado un subidón de aúpa. Si a eso
sumamos el que en todas las encuestas el PSOE aparece como el partido con mayor
intención de voto con diferencia, es comprensible que el bueno de Sánchez esté levitando. Pero a
mí no acaba de convencerme. Le veo como a ti, un listillo. No sé, no sé…
L:
Hombre, listo sí es. Si no, no estaría donde está.
J: Pues sí. Pero los que se ensalzan a sí
mismos como él lo hace me ponen en guardia por aquello de "dime de qué
presumes y te diré de qué careces". Así que me tiene mosca. No creo que le
vote.
L:
Bueno… Y de Pablo Casado, ¿qué opinas?

L: Ya
lo sabía. ¿Y Pablo Iglesias?

L: ¿Qué
me dices de Albert Rivera?

Su partido, Ciudadanos, además de por su
beligerancia contra el nacionalismo catalán, nació como una opción de centro
entre el PP y el PSOE —protagonistas de los graves episodios de corrupción
política que todos conocemos—, y esto, a mi entender y creo que al de muchos, revestía
a su partido de un aura de regeneración política y de moderación, como seria
alternativa a las dos tendencias (izquierda y derecha) que han ostentado el
poder político en España durante el actual periodo democrático. Pero, como te he dicho, inexplicablemente se
ha reconvertido en derechona en un momento que, por la polarización de la
política en España —a lo que ha contribuido claramente Vox—, podría ser ideal
para una opción de centro. Así que no le votaré.
L: Y
para acabar, ¿qué te parece Santiago Abascal?

L:
Total, que no vas a votar, ¿o sí?
J. Pues no sé. Creo que es necesario votar, pero no lo tengo claro. Si, tras ver los debates (entre los cuatro primeros) que van a dar en la tele hoy y mañana, se me aclaran las ideas ya te diré... Bueno, Listo, te voy a decir la verdad. Me jode votar a cualquiera de los cinco de que te he hablado porque son unos txorbitos; el más carroza de ellos es Sánchez, al que le saco ¡27 años! O sea, podrían ser mis hijos (incluso, alguno mi nieto). Antes, al menos estaba Rajoy, que, aunque más joven que yo, tenía más de 60 tacos; pero desde que se ha retirado, está claro que mi generación ¡ha pasado a la reserva! Comprenderás que esta evidencia de que me he hecho viejo me joda, ¡y mucho!
Por cierto, espero que tú votes, ¿eh?
J. Pues no sé. Creo que es necesario votar, pero no lo tengo claro. Si, tras ver los debates (entre los cuatro primeros) que van a dar en la tele hoy y mañana, se me aclaran las ideas ya te diré... Bueno, Listo, te voy a decir la verdad. Me jode votar a cualquiera de los cinco de que te he hablado porque son unos txorbitos; el más carroza de ellos es Sánchez, al que le saco ¡27 años! O sea, podrían ser mis hijos (incluso, alguno mi nieto). Antes, al menos estaba Rajoy, que, aunque más joven que yo, tenía más de 60 tacos; pero desde que se ha retirado, está claro que mi generación ¡ha pasado a la reserva! Comprenderás que esta evidencia de que me he hecho viejo me joda, ¡y mucho!
Por cierto, espero que tú votes, ¿eh?